Reseña de El Nacimiento de los monstruos en Le Monde diplomatique



El joven escritor José Carlos Agüero nos entrega un poemario extraño y sombrío. En esta obra se versa sobre lo que a veces preferimos no ver. Es así que se entretejen imágenes de horror expuesto y un muy bien entramado conjunto de de formas de dolor que nos llevan a preguntarnos quiénes son los verdaderos monstruos de este asunto.

El nombre del poemario no es casual, pues en pluma de José Carlos Agüero, voz melancólica y empeñada en mostrar, ese lado monstruoso de nuestra naturaleza puede destruir todo a su paso, comenzando por nuestra propia especie. Quizá la idea central del poemario se puede rescatar del poema "Habitante del espejo"

Nadie sabe que es un monstruo hasta que se mira en el espejo
La mujer observa y arranca sus ojos
En el espejo nace un ser sin reflejo
enemigo de la luz.

El poeta busca crear un espejo en el que podamos vernos, es un poemario de denuncia, denuncia de nuestro atropellos, de nuestra indiferencia hacia el dolor ajeno, y decimos ajeno como para decir que no es nuestro, como si en verdad pudiéramos escapar de ese sino terrible que es la destrucción.

Pero no todo es lúgubre -o acaso lo es más-, porque la inocencia de los niños encuentra un rescoldo de normalidad en medio del caos, como en estos versos tiernos y terribles cantados quizá a una madre. "Idioma"

Para oírte una vez más, armé tu boca y rogué
hazme dormir, cántame bajito
Tu boca se desarma y parece que sufres
Pero sigo esperando.


Ruben Robles Chinchay
Le Monde diplomatique Edición peruana / Diciembre 2010
(en la reseña se consigna por error como editor a la CNDH. el editor fue mi gran amigo Carlos Landeo) 

Presentación en Ayacucho el 26 de agosto

En el marco de las actividades que se están organizando desde el día 23 de agosto en Huamanga en relación con el 7° aniversario de la entrega del Informe Final de la CVR, y donde habrá mesas de discusión sobre arte y cultura en la época de la violencia, conversatorios y exposiciones artísticas.


Banderola en el Centro Cultural de la UNSCH


Presentación del poemario
EL NACIMIENTO DE LOS MONSTRUOS
De JC Agüero
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Centro Cultural de la UNSCH
Jueves 26 de agosto
hora: 6.30 pm

Comentarios:
Victor Tenorio Garcia, poeta, ex catedratico de la UNSCH
Maricela Quispe, Responsable del RUV.
Modera: Jesús Ospina, del Movimiento de Derechos Humanos de Ayacucho.


Presentación - el nacimiento de los monstruos


Breve presentación del poemario "el nacimiento de los monstruos", de jc Agüero, realizada el 23 de julio de 2010.

Este video muestra momentos de una ceremonia donde el ritual de la celebración por un nuevo texto es sustituido por fragmentos de poemas, canciones, cuerpos y un idioma inexistente, que representa el fracaso del lenguaje para lo esencial: evitar la barbarie.

Vea el video de la presentación:



Para ver el poemario en línea o descargarlo
hay que seguir este enlace o mirar el post debajo.


Para apreciar algunos comentarios y reflexiones sobre el texto, ver acá.


Para poder acceder a un ejemplar escribir a:
aguerosolorzano@gmail.com

O acercarse a "Contracultura", su librería o stand en la feria del libro.
También al café "La Máquina"
Y el Centro Cultural de España.

En Ayacucho, a partir del lunes, en el local de ANFASEP


POEMARIO EN LINEA

EL NACIMIENTO DE LOS MONSTRUOS
JC AGÜERO

Comentarios II


Rocío Silva Santisteban
Kolumna Okupa

José Carlos Agüero es historiador, siempre viste de negro y tiene una extraña manera de usar los lentes. Parece tímido pero no lo es. Es un hombre alto y delgado: por su “forma” podría ser un productor de fotografía de moda; por su “contenido” es un activista en derechos humanos. También ha investigado sobre la prensa y la izquierda en el Perú y ha analizado los atuendos de los senderistas durante sus rituales en las cárceles. Pero el motivo de esta nota es porque José Carlos Agüero ahora ha publicado un libro de poesía El nacimiento de los monstruos.

A pesar del título, los lectores no van a encontrar a un solo ser de espanto, misteriosos, tenebroso y ficcional entre sus páginas: el primer monstruo somos nosotros mismos. Por eso los primeros poemas hablan de “mirarse al espejo” para descubrir al otro; y algunos versos se detienen en el recuerdo de fragmentos corporales que ahora ya no existen: “Recuerdo haber gastado/ una segunda bolsa de algodones/ sobre tu boca ahora hecha pedazos…” Sin duda hablamos de un libro que nos narra el espanto de los desaparecidos, de las torturas, de los huérfanos, de la guerra fraticida. Esos monstruos modernos: reales y aún mucho más temibles.

Para Agüero el lenguaje, material razonable de todo poema, no es suficiente porque “en cientos de siglos / no inventó/ una sola / palabra / que detuviera al asesino / o parara la tortura…” El lenguaje es lo único que nos pertenece para comunicarnos y guardar la memoria, pero a su vez, nos traiciona. Es la imposibilidad misma como materia de nuestro vínculo con otros y con el mundo. Sin embargo, a contrapelo de lo que se podría creer hay una apuesta por el lenguaje en este libro pues el lenguaje no puede parar la maldad, pero la razona; no detiene la tortura, pero la denuncia y la comprende, y en todo caso, como lo sostiene Agüero sirve para nombrar y declarar que “Esta noche lo único real es tu agonía / y es larga lenta dolorosa…”

Quizás por esta insuficiencia del lenguaje, apuesta Agüero por el video: una nueva manera de poner en marcha la intensidad de lo poético. Y aquí los dejo con esta extraña, pero a su vez, novedosa manera de presentar su libro, con introito, andante, y finale provocador.

Diario La Primera (entrevista)
Marcelo Puelles

El historiador y escritor José Carlos Agüero presenta su poemario titulado El Nacimiento de los Monstruos mediante el cual, con un lenguaje crudo y directo, muestra hechos ocurridos durante la época de violencia por la que atravesó nuestro país. Para Agüero el rescate de la memoria es tratado en nuestra sociedad con banalidad y el pasado de violencia y horror se está volviendo un tema tan cotidiano que ya no provoca indignación.

En su poemario hay frases crudas y directas sobre la violencia interna, ¿existe alguna motivación para hacer ese tipo de descripciones?
Mi intención no es buscar la belleza formal, sino comunicar lo que sintieron y sienten las personas que sufrieron esa época de violencia, ya que al darle estética a la violencia, este tema puede convertirse en una moda o un recurso para ser “buena onda”, pero existe mucha gente que ha vivido la violencia, demasiada gente que no sólo la ha leído o visto por la televisión. Cuando se habla o escribe mucho de la violencia, de una manera sublime, se vuelve un tema común.



Rubén Robles

Con José Carlos Agüero Solórzano nos une una vieja amistad. Cuando nos conocimos ambos éramos cachimbos en San Marcos. Él tenía 16 años y entre otras cosas era conocido por su afición al fútbol y por ser fanático del Centro Deportivo Municipal la tan entrañable «Academia» hoy en día ya desaparecido equipo de la franja, el «Echa Muni». Tiempo después se empezó a internar por el terreno de la literatura —a decir verdad muchos de mis compañeros de la escuela de Historia, al menos de los que eran mis amigos cercanos, se sintieron atraídos por la bohemia y la literatura, como Gonzalo Ontaneda, el mismo José Carlos e incluso yo— a veces nos dejaba leer sus «nuevos cuentos» y casi cada semana había un cuento nuevo de una extensión muy breve por lo general que él, como un narrador de cuentos, casi nos entregaba para que lo destasáramos con los ojos.

Dejé de verlo algún tiempo y, por esas cosas que tiene el Internet nos logramos comunicar para hacer una reunión de exalumnos. En verdad la idea no fue nuestra, pero terminamos siendo los dirigentes propulsores de esa reunión, pronto era nuestra reunión y como héroes trágicos teníamos que sacarla adelante aunque no creyéramos en ella. Pero eso es harina de otro costal y ya me estoy yendo por las ramas, ¿En qué iba? Ah, sí, lo cierto fue que así nos reencontramos y, con cierto agrado y algo de pena al perder un amigo cuentista, me enteré que ahora escribía él poemas.

«El Nacimiento de los Monstruos» es parte de ese grupo de creaciones. Ya hace algún tiempo José me había comentado que su idea era que todo en la presentación fuese virtual. Aquí tenemos algunas muestras de ello. Para el interesado en el tema resulta difícil permanecer impávido ante su temática algo lúgubre, pero así es José Carlos, nos muestra lo feo del mundo mientras juega a buscarle el lado bello, el estético. La ironía se hace más evidente al sumergirse en la presentación gráfica, y nos introduce en un mundo que a veces no queremos ver por una mezcla de pudor, pena y asco. Me parece que antes de leer el poemario es un requisto indispensable fijarse en esta presentación sencillamente hermosa.


Comentarios I


Carlos Iván Degrégori

En el vacío sideral nadie oirá su grito". En este libro sí. Aunque son más bien susurros angustiantes, reiterativos, como de mandíbulas chirriando, como de una pesadilla que nunca termina hasta que tienes que admitir que no estás dormido.

Alguien preguntó si era posible la poesía después de Auschwitz. El nacimiento de los monstruos se pregunta si después del amasijo de cadáveres troceados en miles de fosas esparcidas por todo el Perú, es posible que los cuerpos se relacionen pacíficamente, encuentren alguna forma de comunicarse que no sea a dentelladas. De acuerdo a "El nacimiento..." no puede haber encuentro placentero. Pero sí poesía. Buena.

Edilberto Jiménez

Es tan difícil narrar los acontecimientos deshumanizados de los años 80, donde las familias más humildes sufrieron desapariciones, violaciones, torturas, asesinatos, ejecuciones. Tanto dolor cotidiano. Frente a ello ¿fue el arte una voz silenciosa, subterránea, que fue murmurando la verdad sobre las monstruosidades cometidas? Si el lector se detiene en El nacimiento de los monstruos tal vez pueda aguaitar el vía crucis del ser humano sin derecho a la vida.

Mónica Carrillo

"En mi sueño de niña había amigos con amor, despierta solo dientes me agredieron, uñas me cortaron la epidermis, lenguas relamieron de mi sangre, ojos laceraron mi sonrisa…" Este párrafo de mi poema Karma es una remembranza de aquellas sensaciones viscerales que, desde mi primera infancia, se empecinaron en extraerme los y las racistas. Esta niña afro, es para JC, un poco más andina, a veces negra, azul, verde o amarilla. Es “la niña de caderas quebradas”, “la niña negra cubierta de cicatrices”, “la pirámide de niños con la panza reventado en miles de niños de barbas azules”.

El apoderarse y luego destruir las fuentes de poder de aquellos a quienes se quiere avasallar, es una de las principales estrategias de la guerra. Apropiarse del poder del erotismo, del desprejuicio de la infancia, del ritmo quebrado e inquebrantable. Pero aquellos pueblos ancestrales, cuyo ritmo no es una banalidad saltimbanqui, pudieron regerminar la monstruosidad violenta. El nacimiento de los monstruos expresa la muerte de aquella monstruosidad que deja paso al nacimiento de un nuevo ser, que ésta sociedad peruanizada puede percibir como asexuado y amorfo, como desterrado y desarraigado. Es un ser cuyo propio nacimiento es una reparación. Es - en versos de José Carlos- “un ser al que le crece un rostro genérico de millones de años de antigüedad”.

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